Nuestra tradición católica de Cuaresma, es un momento poderoso en nuestra vida de fe. Estamos invitados a prestar más
atención a aquellos aspectos de nuestra fe y de nuestra religión que nos acercan a Dios: el sacrificio para no dejar que el
egoísmo gobierne nuestra vida, la limosna para hacernos más generosos y menos egocéntricos, la oración para
profundizar nuestra relación con Dios y el arrepentimiento de nuestros pecados con el fin de cambiar lo que necesitamos
cambiar en nuestras vidas para ser más comprensivos, rápidos a perdonar y compasivos.