A Spiritual Practice for Holy Week / Una práctica espiritual para la Semana Santa
A Spiritual Practice for Holy Week
As we approach Holy Week we prepare ourselves to remember our Lord’s suffering and crucifixion. It is a time of lamentation as we remember the cruelty that was heaped upon Him.
We are given the opportunity to open a greater space within us for compassion to take root and for compassion to become a value and practice in our lives.
As we enter Holy Week allow me to suggest to open your minds and hearts to the suffering of so many in our world.
The evening news gives us only a selected portion of the suffering that besieges so many people. Sometimes the news doesn’t even do that due to the fact that it focuses on events and not people. It informs us of what is going on, but it doesn’t always inform us how it is affecting the people. Sometimes it does, but not enough, I believe.
What is the real news?
Well, that is for each one of us to decide. The truth is that there is much to tell about the real truth of everything that makes the news, knowing that there is so much more that doesn’t make the news yet are important.
Allow yourselves to unite the suffering of so many people to the suffering of Jesus as you remember his suffering. Bring their agony to the agony of Jesus and make this Holy Week something much more that about yourselves.
Allow this Holy Week to be a moment of selfless generosity as you pray for the suffering in the world and the agony that is taking place in the lives of so many people. Become a compassionate mediator on their behalf.
Let the cross take on a special meaning for you this Holy Week. Let it be a reminder of the crosses that humanity carries and let the mystery of the cross enter your hearts so that it may purify it for greater selflessness and compassionate generosity.
May Our Lord bless you as you enter the Holiest Week of the Year. May you consider it all in the light of the Resurrection which brings us hope.
Están en mis oraciones y en mi corazón
Peace and Good. Friar Julio
Una práctica espiritual para la Semana Santa
Al acercarnos a la Semana Santa, nos preparamos para recordar el sufrimiento y la crucifixión de nuestro Señor. Es un tiempo de lamento, al recordar la crueldad que se ensañó con Él.
Se nos brinda la oportunidad de abrir un espacio más amplio en nuestro interior para que la compasión eche raíces y se convierta en un valor y una práctica en nuestras vidas.
Al adentrarnos en la Semana Santa, permítanme sugerirles que abran sus mentes y sus corazones al sufrimiento de tantas personas en nuestro mundo.
Las noticias vespertinas nos muestran solo una parte selecta del sufrimiento que asedia a tanta gente. A veces, las noticias ni siquiera logran eso, debido a que se centran en los acontecimientos y no en las personas. Nos informan de lo que está sucediendo, pero no siempre nos informan de cómo ello está afectando a la gente. A veces lo hacen, pero no lo suficiente, a mi parecer.
¿Cuáles son las verdaderas noticias?
Bueno, eso es algo que cada uno de nosotros debe decidir. La verdad es que hay mucho que contar sobre la realidad profunda de todo aquello que acapara los titulares, sabiendo que existe mucho más que no llega a las noticias, pero que, sin embargo, es importante.
Permítanse unir el sufrimiento de tantas personas al sufrimiento de Jesús mientras recuerdan el suyo propio. Lleven la agonía de ellos ante la agonía de Jesús y hagan de esta Semana Santa algo mucho más grande que un asunto centrado únicamente en ustedes mismos.
Permitan que esta Semana Santa sea un momento de generosidad desinteresada, mientras oran por los que sufren en el mundo y por la agonía que se vive en las vidas de tantas personas. Conviértanse en mediadores compasivos en favor de ellos.
Permitan que la cruz adquiera un significado especial para ustedes en esta Semana Santa. Que sea un recordatorio de las cruces que carga la humanidad, y permitan que el misterio de la cruz penetre en sus corazones para purificarlos, conduciéndolos hacia un mayor desprendimiento y una generosidad compasiva.
Que nuestro Señor los bendiga al adentrarse en la Semana más santa del año. Que puedan contemplarlo todo a la luz de la Resurrección, la cual nos trae esperanza.
Están presentes en mis oraciones y en mi corazón.
Paz y Bien. Fray Julio